La Declaración de Nuestra Fe y Devoción.
La Comunión de Iglesias Anglicanas Misioneras es una organización ecuménica independiente, totalmente apostólica y ortodoxamente inclusiva de las tres corrientes tradicionales del cristianismo, el Sacramental, el Evangélico, y el Carismático(lleno de espíritu) En nuestros Oficios usamos la forma (Liturgia) y la sustancia (el Sacramento de la Sagrada Comunión), haciendo hincapié sobre la predicación Bíblica sólida (Evangélica), y el ejercicio de los Carismas o dones impartidos por el ministerio del Espíritu Santo (Carismático).
Abrazamos:
La creencia en un solo Dios, creador soberano, sustentador de todas las cosas, infinitamente perfecto y existiendo eternamente en tres Personas, el Padre, el Hijo y él Espíritu Santo.
La prioridad y autoridad de la Santa Biblia como fuente del conocimiento de Dios.
Los Credos: el Credo Apostólico, el Credo de Nicea, y el Credo de San Atanasio.
Los Treinta y nueve Artículos de la Religión, los Documentos del Cuadrilátero Lambeth y la Declaración de Baltimore.
La verdad de la salvación como regalo de Dios y obtenida por la gracia a través de la fe en Jesucristo.
El uso de la liturgia, fiel a las Escrituras, encarnando la experiencia devocional de la iglesia histórica.
El episcopado histórico, la Orden de los Obispos, como signo de unidad de la iglesia de Dios única.
El triple ministerio de obispo, presbítero (sacerdote o pastor), y diácono como el ministerio definido por las Escrituras.
Los dos Sacramentos de nuestro Señor, instituido por enseñanza y ejemplo de Jesucristo: el Santo Bautismo y la Sagrada Comunión, en la cual Cristo está realmente presente.
Los Sacramentos de la Iglesia: Santa Unción (oración de sanación con unción)); el Santo Matrimonio, la Confirmación (imposición del Espíritu Santo después de recepción en la Iglesia);las Sagradas Ordenes y la Reconciliación del Penitente.
La celebración habitual de la Sagrada Comunión como fue instituida por Cristo.
La necesidad de la predicación y enseñanza continua de las Escrituras, como estipula el Leccionario Común de la Biblia, asegurándose que la lectura pública de la toda la Biblia se completará, al menos, cada tres años.
El sacerdocio de los fieles como sociedad de culto y oración.
Los seres humanos no son Dios, pero fueron creados a Su imagen y semejanza. La creación sirve a, y es sostenida por, el Creador. Fuimos creados, según las Sagradas Escrituras, para la comunión con Dios y el uno con el otro en la pureza, pero habiendo caído en el pecado, nos apartamos de la perfección concedida y para restaurarnos en el favor, se requiere un acto de Gracia infinita y la muerte y resurrección del Hijo de Dios.
A la luz de acontecimientos recientes en otras iglesias, implicando la ordenación de homosexuales practicantes, hacemos la declaración siguiente.
Declaración sobre Sexualidad Humana y Ordenación de Homosexuales
Afirmamos y aceptamos los principios Bíblicos básicos de acción social y el testimonio que implican: una postura a favor de la vida, contra el aborto; oposición a todas las formas de intolerancia, racial, religiosa o sexual; rechazo a la ordenación de homosexuales practicantes y heterosexuales con prácticas sexuales fuera del matrimonio; matrimonio definido como la unión de un hombre y una mujer. Reconocemos que toda la gente ha pecado y es merecedora de las consecuencias de su pecado, pero , afortunadamente, Dios, en Su Gracia y Amor infinitos amplía el perdón y la aceptación para todos quiénes crean en Su Hijo, Jesucristo. Todas las personas de fe que han sido bautizadas son bienvenidas a participa en el culto y son invitados a la mesa del Señor.